La tormenta Eunice golpea Europa, con vientos superiores a 195 kilómetros por hora y deja al menos 13 muertos

La tormenta Eunice sigue barriendo el noroeste de Europa el sábado por la mañana con fuertes rachas aún previstas en las costas alemanas, y ya ha dejado al menos 13 muertos y cuantiosos daños materiales, así como cortes de energía masivos.
Formada en Irlanda, la tormenta pasó el viernes sobre parte del Reino Unido, después por el norte de Francia y los Países Bajos antes de continuar su ruta hacia Dinamarca y Alemania, donde el tercio norte ha estado en alerta roja hasta el sábado por la mañana.
"Existe riesgo de rachas de fuerza de tormenta violenta (nivel 3 de 4) con rachas máximas de 100-115 km/h", han advertido los servicios meteorológicos alemanes, que alertan del riesgo de árboles arrancados, caída de ramas o daños en los tejados. "Manténgase alejado de edificios, árboles, andamios y líneas de alta tensión", han recomendado, "si es posible, evite permanecer al aire libre".
Esta tormenta ha dejado un espectáculo de desolación a su paso y ha causado una gran perturbación. Cientos de vuelos, trenes y ferrys han sufrido cancelaciones en el noroeste de Europa cuando los vientos extremos de Eunice han arrasado el territorio menos de 48 horas después de la tormenta Dudley, que dejó al menos seis muertos en Polonia y Alemania.
Hasta el momento, se han registrado 13 muertes a causa de Eunice: dos en Polonia y Alemania, cuatro en Países Bajos, tres en Inglaterra, una en Bélgica y otra en Irlanda. Muchas de estas muertes se deben a la caída de árboles sobre los vehículos.
El mayor temporal de los últimos 30 años en Reino Unido
La tormenta Eunice, el mayor temporal en más de 30 años en el Reino Unido, ha obligado a decretar la "alerta roja" en el sur de país. Los vientos huracanados de hasta 122 millas por hora en la isla de Wight (196 kilómetros por hora) registraron un récord histórico y obligaron a la cancelación de cientos de vuelos y forzaron la suspensión temporal de los "ferries" en el Canal de la Mancha y de los trenes de sur de Inglaterra.
Un hombre muerto por la caída de un árbol en el condado de Wexford, en Irlanda, ha sido la primera víctima de la que se ha tenido noticia por el paso de Eunice en Reino Unido. En el Reino Unido, al menos tres persona han muerto por choques o caídas de árboles.
El "premier" Boris Johnson convocó un gabinete de emergencia Cobra y puso al ejército en alerta, mientras millones de británicos recibían la consigna de quedarse en casa para y evitar situaciones de "peligro para la vida". La Met Office advirtió que Eunice podría llegar a un efecto tan devastador como la Gran Borrasca de 1987 que se cobró 18 muertos. -El alcalde de Londres, Sadiq Khan, pidió a la población a no salir de sus casas ante los vientos extremos
Según la Met Office, se espera que las operaciones de limpieza se vean interrumpidas por un nuevo vendaval, aunque menos fuerte, que se espera en ciertas partes del Reino Unido. Al menos 400.000 viviendas permanecen sin electricidad la mañana de este sábado en el país.

En la Isla de Wight al sur de Inglaterra, una ráfaga de viento de más 195 kilómetros por hora fue la más alta jamás registrada en el país, según los meteorólogos.
El paso de la tormenta paralizó este mediodía grandes áreas del territorio británico obligando a masivas cancelaciones de vuelos, servicios de trenes y cierre de rutas.
El paso de la tormenta provocó problemas en el suministro eléctrico a más de 130.000 usuarios franceses, 70.000 hogares en Inglaterra y unos 80.000 en Irlanda, respectivamente.
En Londres, el techo del icónico estadio O2 Arena, que alberga regularmente conciertos de exitosas bandas y eventos deportivos de élite para hasta 20.000 personas, quedó destrozado por la tormenta.
El fenómeno azotó, también, las zonas costeras y causó trastornos generalizados en el sur de Inglaterra, Gales y en Porthcawl, Gales del Sur, donde enormes olas golpean los paseos marítimos y más de 50.000 personas se quedaron sin electricidad.
Tras pasar por el Reino Unido, la tormenta se dirigió hacia Dinamarca, donde el puente de Storebaelt, uno de los más largos del mundo, era probable que permaneciera cerrado la mayor parte de la noche, advirtieron los operadores.
Con olas de cuatro metros en su costa Atlántica, Francia puso a cinco departamentos en alerta naranja y su operador ferroviario anunció interrupciones en sus líneas regionales.
El Gobierno británico instó a los pobladores a quedarse en sus hogares cuando los vientos alcanzan velocidades máximas, evitar los viajes y mantenerse alejados de los paseos marítimos, aunque se vio a algunas personas nadar en el mar en Cornualles, en el sudoeste de Inglaterra.
También pidieron a los aficionados a la meteorología que no arriesguen su vida para fotografiar la tormenta. "Si quiere observar la tormenta, hágalo desde la comodidad de su casa", remarcó la Policía de Gales a través de sus canales de difusión.
“Los informes que estamos recibiendo son absolutamente aterradores. No vale la pena arriesgar la vida por una fotografía o un selfie y los que van a la costa a tomarse fotos también están poniendo en riesgo a nuestros equipos", advirtió el Comandante de la Guardia Costera Ben Hambling.
Además, cientos de vuelos se cancelaron en los principales aeropuertos de la capital londinense. En el aeropuerto de Heathrow, por ejemplo, la aerolínea British Airways suspendió al menos 114 salidas y 118 llegadas.
En tanto, un avión de la empresa EasyJet tuvo que abortar el aterrizaje dos veces esta mañana antes de aterrizar con éxito en la ciudad inglesa de Bristol.
También hay muchos servicios de trenes cancelados y rutas cerradas debido a que la tormenta provocó la caída de decenas de árboles y hubo algunos accidentes con camiones en las autopistas.
Los ferries que cruzan de Dover, sur de Inglaterra, a Calais, en el norte de Francia, fueron suspendidos desde esta mañana temprano.
Un video publicado por la emisora pública británica BBC muestra cómo una familia observa conmocionada el momento en que el árbol de su jardín con una casa de madera construida encima, se estrella contra el suelo.
En ese sentido, la brigada de bomberos de Londres declaró como un incidente importante el volumen de llamadas al 999 en relación con la tormenta Eunice por árboles caídos y destrozos en las propiedades.