Brasil: Arrestan a la esposa del embajador griego por su asesinato, consumado por un amante de la mujer


La esposa del embajador griego en Brasil fue arrestada ayer por el asesinato de su cónyuge, el diplomático Kyriakos Amiridis, en un "crimen pasional" supuestamente planeado con un policía militar, que era su amante y confesó el crimen, informó la Policía brasileña.

Ambos fueron enviados a prisión preventiva junto con un tercer acusado, señaló la Policía Civil de Río de Janeiro en una rueda de prensa, según la agencia Dpa.

El policía militar Sérgio Gomes Moreira Filho confesó el crimen cometido presuntamente el lunes en la localidad de Nova Iguaçu al norte de Río, según las autoridades.

Además de Françoise de Sousa Oliveira Amiridis y Gomes Moreira Filho está acusado como cómplice el primo de éste último, que a su vez acusó a su pariente de haberle ofrecido dinero por apoyarlo en el crimen.

El caso de la desaparición y posterior asesinato del diplomático europeo, cuyo cuerpo fue hallado calcinado en un auto, causó revuelo a nivel internacional desde el jueves.

El presidente de Brasil, Michel Temer, envió una carta de condolencias a su par griego, Prokopis Pavlopoulos, y al primer ministro de ese país, Alexis Tsipras, inmediatamente después de que la Policía brasileña diera a conocer los hechos.

Los investigadores, según Dpa, consideran que la esposa de Amiridis "tenía planeada junto con el policía militar toda la trama criminal", dijo el portavoz policial Evaristo Pontes.

El cadáver del diplomático de 59 años fue encontrado dentro de un auto quemado en la noche del jueves en Nova Iguaçu. Amaridis y su esposa pasaban las vacaciones navideñas en esa localidad, ubicada en la región de Baixada Fluminense.

La propia Françoise de Sousa había reportado a su esposo como desaparecido desde el lunes, luego de que éste saliera, presuntamente, en un auto de alquiler de la casa de la familia de ella donde ambos pasaban las vacaciones navideñas.
Baixada Fluminense es conocida por sus altos índices de violencia.

Sin embargo, el caso dio un giro después de que varios medios brasileños reportaran ayer que la esposa y su supuesto amante estaban siendo investigados por un posible "crimen pasional".

La Policía empezó a sospechar de la esposa del embajador y del policía militar después de que ambos fueran a declarar juntos, señaló Pontes.

El hallazgo de manchas de sangre en el sofá de la casa donde se hospedaban Amiridis y su esposa ahondó las sospechas, agregó el director de la División de Homicidios de Baixada Fluminense.

Los dos acusados fueron luego interrogados por separado y "ambos empezaron a caer en contradicciones", explicó Pontes.
Después de confesar el crimen, Gomes argumentó que había matado al embajador en defensa personal tras una pelea entre ambos.

Según la Policía, Gomes se presentó en la casa solo, cuando la esposa del embajador y la hija de diez años del matrimonio estaban ausentes.

La hipótesis central de que el crimen fue premeditado también se apoya en el testimonio del tercer acusado, según quien su primo le ofreció 80.000 reales (unos 24.500 dólares) por su colaboración en el hecho.

La causa exacta de la muerte de Amiridis aún no ha podido ser esclarecida, ya que el cuerpo estaba "totalmente carbonizado", según Pontes. No obstante, la hipótesis de la Policía es que Gomes le disparó con un arma.

El presidente Temer aseguró la total colaboración de Brasil al Gobierno griego después de que se confirmara el asesinato.
"Las autoridades competentes están conduciendo una rigurosa investigación para esclarecer las circunstancias de lo ocurrido y juzgar a los culpables", prometió Temer a Pavlopoulos.

La desaparición del diplomático griego tuvo de inmediato repercusión internacional debido al supuesto vínculo con los problemas de inseguridad de Río de Janeiro.

En los últimos tiempos han aumentado los reportes sobre un incremento de la violencia en la metrópoli carioca, tras la celebración de los dos megaeventos deportivos que tuvieron como sede a Río: los Juegos Olímpicos de este año y el Mundial de fútbol de 2014.

Amaridis, a cargo de la embajada griega en Brasilia desde enero, había vivido en Río de Janeiro entre 2001 y 2004 como cónsul de su país.

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