Rusia invitó a la ONU y a Estados Unidos a la cumbre por la paz en Siria en Kazajistán

El jefe de la diplomacia rusa consideró "correcto" invitar a los representantes de la ONU y de la administración estadounidense de Donald Trump a las conversaciones de paz sobre Siria que se realizarán el próximo 23 de enero en Astaná, Kazajistán, donde participarán los países involucrados en el conflicto y los rebeldes sirios.
"Consideramos correcto invitar a este encuentro a representantes de la ONU y de la nueva administración de Estados Unidos" informó Serguei Lavrov en un conferencia de prensa en la que además agregó que "esperamos que la reunión tenga lugar el 23 de enero, como se está planeando".
Según el canciller, el objetivo de las conversaciones de Astaná será "consolidar el alto el fuego en Siria e involucrar en el proceso a los comandantes de campo de la oposición".
"Esperamos que la nueva administración norteamericana acepte esta invitación y esté presente con expertos al nivel que consideren oportuno", dijo según informó hoy la agencia de noticias EFE.
La cumbre procura establecer una paz duradera en Siria tras seis años de guerra civil, es una iniciativa impulsada por Rusia y Turquía, países que acordaron un alto en fuego permanente el 29 de diciembre pasado, que se mantiene pese a algunos combates, luego de la recuperación total de la ciudad de Alepo, el principal bastión opositor.
La propuesta diplomática recibió críticas de sectores de la comunidad internacional que reclaman que la ronda de diálogo se haga bajo el auspicio de las Naciones Unidas.
Días atrás, el presidente de Francia, Francois Hollande, consideró que la negociación "debe emprenderse bajo el paraguas de Naciones Unidas, en el marco que se fijó en 2012 en Ginebra".
Pese a los cuestionamientos, la mayoría de las milicias rebeldes confirmaron que el próximo 23 de enero, estarán presentes en Astaná, Kazajistán, tal como confirmó ayer el dirigente de la insurgente Agrupación Fastaqim, Zakaría Malahifyi.
"La mayoría de las fuerzas militares de la oposición participarán y acudirán a Astaná", aseguró el presidente de la oficina política de la Agrupación Fastaqim.
Malahifyi indicó que unos "pocos grupos no asistirán, pero eso no significa que rechacen las conversaciones, únicamente que no quieren participar".
De concretarse la asistencia de representantes de Estados Unidos, sería "el primer contacto oficial" entre Rusia y la nueva administración de Trump, y en él se podrían abordar las medidas para intensificar lo que el Kremlin y Damasco consideran una lucha antiterrorista.
Rusia espera que la cooperación en la crisis de Siria y otras sea más eficiente con el equipo de Trump que con la administración saliente de Barack Obama, afirmó Lavrov y señaló que el terrorismo internacional se convirtió en la mayor amenaza global en 2016 y lamentó que la comunidad internacional "aún no es capaz de crear un frente unido contra el terrorismo".
"Por supuesto esto nos causa grave preocupación. Por qué está ocurriendo esto?. Puede haber varias razones. Vemos que el problema de formar un frente común para luchar contra el terrorismo, el crimen organizado, el tráfico de drogas y muchas otras amenazas se está haciendo sistémico", señaló.
Rusia está dispuesta a cooperar contra el terrorismo con Estados Unidos, la UE, la OTAN sobre la base del respeto mutuo -añadió- y mostró su satisfacción por las declaraciones de Trump acerca de que la lucha contra el terrorismo será una de sus prioridades.