Seúl le pide a Corea del Norte que libere a presos surcoreanos y de EEUU


En el 67 aniversario del inicio de la Guerra de Corea, un conflicto que aún requiere un acuerdo de paz definitivo, el primer ministro de Corea del Sur, Lee Nak-yong, le exigió hoy a su vecino del norte, el régimen comunista de Pyongyang, que libere a los seis surcoreanos y los tres ciudadanos estadounidenses que están detenidos en ese país, como un gesto para reabrir un diálogo.
"Corea del Norte debe liberar a nuestros ciudadanos y a los estadounidenses que permanecen actualmente detenidos", sentenció Lee en una ceremonia en el Estadio Olímpico de Seúl para conmemorar el aniversario del inicio de la guerra, un acto al que acudieron unas 5.000 personas, incluidos veteranos surcoreanos y de Estados Unidos.

Las dos Coreas siguen técnicamente en guerra, ya que el conflicto que las enfrentó entre 1950 y 1953, y en el que Estados Unidos lideró la coalición de la ONU que peleó a favor de Seúl, culminó con un alto el fuego en vez de un tratado de paz que estableciera una frontera definitiva.

Lee recordó la reciente muerte de Otto Warmbier, un joven estadounidense que estuvo 17 meses detenido en Corea del Norte, condenado por tratar de robar un cartel de propaganda durante un viaje turístico. Tras pedidos desesperados de la familia, Pyongyang finalmente deportó este mesal estudiante de vuelta a Estados Unidos, quien se encontraba en un estado de coma.

Actualmente la familia Warmbier y el gobierno estadounidense rechazan la versión de Pyongyang sobre cómo el joven terminó en coma y acusan al régimen comunista de haberle causado su muerte.

En los últimos años, Corea del Norte detuvo a varios estadounidenses que se encontraban en su territorio y luego los utilizó como moneda de cambio para obtener concesiones de Estados Unidos, país con el que siempre ha mantenido una relación tensa.

Pese al largo historial entre los dos países, la relación bilateral empeoró dramáticamente y entró en una escalada de tensión, agresiones y amenazas desde la asunción de Donald Trump a la Presidencia.

En este contexto, el flamante presidente surcoreano, Moon Jae-in, prometió hoy que trabajará junto a su par estadounidense para intentar distender la situación regional con Pyongyang y lograr, finalmente, una desnuclearización de la península, a sólo días de reunirse con Trump en la Casa Blanca.
"Trataré de fortalecer la alianza entre Corea del Sur y Estados Unidos durante las conversaciones con el presidente de Estados Unidos y también de resolver la cuestión nuclear que plantea el Norte", aseguró en un comunicado publicado en su página de Facebook con motivo del 67 aniversario del inicio de la Guerra de Corea.

Los insultos y amenazas del gobierno estadounidense y de su contraparte norcoreana hacen difícil imaginar una distensión del clima político; sin embargo, la asunción al poder en Seúl del liberal Moon Jae-in, un hijo de refugiados norcoreanos que conoció en primera persona la represión política del vecino del Norte pero igual siempre apostó por el diálogo y la paz, devolvió las esperanzas a más de un uno en la península.

back to top