Amán: El ataque al complejo de la embajada israelí dejó como saldo dos muertos

Las autoridades israelíes y jordanas confirmaron oficialmente hoy que en un ataque contra el complejo de la embajada israelí en Amán, Jordania, fue apuñalado ayer un guardia israelí de la legación, que mató al atacante y por error a otro jordano no implicado.

Según las fuentes, en una residencia para diplomáticos cerca de la embajada en Amán se estaban cambiando los muebles y en el lugar se encontraban el guardia, el arrendador y dos trabajadores, uno de los cuales se ubicó atrás del israelí y empezó a atacarlo con un destornillador.

El vigilante, que resultó con heridas leves en el pecho, disparó en defensa propia. Se encuentra aún en un hospital. Murieron el agresor y poco después el arrendador, a causa de las heridas sufridas.

La policía jordana se limitó a dar datos, sin ofrecer un relato completo de lo ocurrido y sólo señaló que se está llevando a cabo una investigación para "conocer todos los detalles".

Según informó la Dirección de la Seguridad Pública, el joven jordano, de 17 años, pereció por las heridas de bala recibidas dentro del complejo de la embajada israelí, donde había entrado como carpintero a arreglar varios muebles en la zona residencial anexa a la misión diplomática.

Según sus familiares, que anoche se concentraron frente al edificio diplomático para protestar contra la muerte de su hijo y pedir la expulsión del embajador de Israel, el fallecido se llamaba Mohamed Yawawdeh, informaron las agencias de noticias DPA y EFE.

Según otra fuente, el segundo ciudadano jordano fallecido era un médico que se encontraba en la embajada y que pereció esta madrugada como consecuencia de las heridas.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habló por teléfono con la embajadora en Jordania, Einat Schlein, así como con el guardia, según el comunicado de la cancillería israelí fechado en el día de hoy.

El incidente sucede en un momento de especial tensión entre israelíes y palestinos en torno a la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén, después de que el Gobierno israelí instalara cámaras de seguridad y detectores de metales en los accesos al recinto sagrado musulmán.

Jordania es responsable de los lugares sagrados del islam en Jerusalén, entre ellos la Explanada de las Mezquitas.

Las medidas de seguridad han desatado una ola de violencia que ha dejado un total de cuatro palestinos muertos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en Jerusalén Este y Cisjordania, y tres israelíes de una familia asesinados por un palestino en su casa de una colonia en territorio cisjordano ocupado.

La Liga Árabe ha convocado una reunión urgente de ministros de Exteriores para el 27 de julio con objeto de abordar la escalada de violencia, y Jordania, que tiene la custodia de los lugares sagrados de Jerusalén Este, ha denunciado reiteradamente la actuación de las autoridades israelíes.

La escalada de violencia continuó anteanoche y ayer.

Cuatro palestinos murieron por la represión y un quinto, según se supo hoy, falleció por heridas provocadas por la explosión de una mina antipersonal abandonada, informó la Media Luna Roja.

Además, la Asociación de la Prensa Extranjera en Israel y Palestina (FPA) repudió hoy la actuación de las fuerzas de seguridad hacia los periodistas que cubrían la represión en Jerusalén y calificó sus ataques como "deplorables".

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