Rusia advirtió que las nuevas sanciones de EEUU impedirán normalizar las relaciones bilaterales
La aprobación, anoche a última hora, por parte de la Cámara de Representantes de Estados Unidos estadounidense, de un proyecto de ley que limita la capacidad del gobierno de Donald Trump de levantar las sanciones contra Rusia y aumenta las ya existentes, gatilló la inmediata respuesta de Moscú, que advirtió que la decisión impedirá la normalización de la relaciones bilaterales.
El nuevo texto, que aún debe ser convalidado en los próximos días en el Senado y refrendado por Trump, impondría sanciones a Rusia no solo por su supuesta interferencia en las elecciones presidenciales de 2016, sino también por la actividad militar en el este de Ucrania y la anexión de la península ucraniana de Crimea en 2014.
La aprobación, y el poderoso consenso que desató, constituyen además un claro desafío a Donald Trump y da cuenta de la desconfianza generalizada que despierta su acercamiento a Moscú.
Apenas un par de horas después de conocida la decisión de los legisladores estadounidenses, que dieron luz verde por una abrumadora mayoría de 419 votos a favor y solo tres en contra, el vicecanciller ruso Serguei Riabkov, alertó sobre la peligrosidad del proyecto para la normalización de la relaciones bilaterales.
"Los autores y patrocinadores de este proyecto de ley dan un paso muy serio hacia la destrucción de las posibilidades de normalizar la relaciones con Rusia", dijo el número dos de la cancillería rusa, citado por la agencia oficial TASS y por EFE.
El mandatario rechazó inicialmente la iniciativa, pero su entorno ha dado a entender que no la vetará, consciente de que probablemente los legisladores podrían anular su veto.
La ley sanciona además a rusos implicados en violaciones de derechos humanos, responsables de ciberataques e individuos que hayan suministrado armas al gobierno sirio de Bashar al Assad.
El texto fue acordado la semana pasada por los líderes de las dos Cámaras, por lo que se espera que en el Senado también obtenga el respaldo de una gran mayoría, superior también a los dos tercios, un apoyo lo suficientemente amplio como para invalidar cualquier veto que Trump pudiera decidir imponer sobre la legislación.
"Esta fuerte supervisión es necesaria. Es apropiado. Después de todo, es al Congreso a quien la Constitución autoriza para regular el comercio con las naciones extranjeras", dijo el presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara Baja, el republicano Ed Royce.
Trump expresó su deseo de mejorar las relaciones con Rusia durante la campaña de 2016 y está considerando la posibilidad de restaurar el acceso de Rusia a dos instalaciones diplomáticas en los estados de Nueva York y Maryland que el Gobierno del ex presidente Barack Obama clausuró el año pasado como castigo por la presunta intromisión electoral del país.
La Cámara baja tiene previsto comenzar su receso veraniego al final de esta semana, lo que significa que el paquete de sanciones probablemente será su mayor logro legislativo del año hasta la fecha.
El Congreso, controlado por el Partido Republicano, no ha podido enviar grandes proyectos de ley que cumplan las principales promesas de campaña del mandatario, como la derogación de la ley de salud y la reforma del código tributario.