Trump promulgará las nuevas sanciones contra Rusia, Corea del Norte e Irán
El presidente Donald Trump promulgará las sanciones contra Rusia, Corea del Norte e Irán que el Congreso aprobó la semana pasada, informó hoy la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, lo que promete profundizar el enfrentamiento con socios de la Unión Europea y el gobierno de China, quienes ya repudiaron la decisión de la dirigencia política en Washington.
Las nuevas sanciones golpean a Corea del Norte por su desarrollo militar vinculado a su programa nuclear, a Irán por motivos similares y por apoyar organizaciones radicales, y a Rusia por su presunta injerencia en la campaña y las elecciones estadounidenses del año pasado y su papel en los conflictos en Ucrania y Siria.
Mientras los tres países afectados repudiaron las sanciones, la respuesta de Rusia fue la más dura hasta ahora.
El presidente ruso, Vladimir Putin, anunció la expulsión de 755 diplomáticos estadounidenses de su país, dos tercios de la delegación de Washington, lo que se concretará el próximo primero de septiembre.
Esta nueva escalada entre Estados Unidos y Rusia debilitó las posibilidades de mejorar, al menos de manera inmediata, las relaciones entre ambas potencias, como había prometido Trump después de reunirse cara a cara con Putin en la última cumbre del G20.
Pero las sanciones estadounidenses a Rusia no sólo afectarán al Kremlin.
La Unión Europea (UE) y especialmente Alemania ya anunciaron que las sanciones estadounidenses afectarán intereses del bloque, principalmente aquellos relacionados con los gasoductos que llevan gas a varios países miembros a través del Báltico o desde la región del Cáucaso.
Ayer, la ministra de Economía alemana, Brigitte Zypries, dejó de lado la diplomacia y calificó como “ilegal” el nuevo paquete de sanciones aprobado por la Cámara de Representantes el martes y el viernes pasado en el Senado .
Zypries reclamó que la UE que tome medidas contra Estados Unidos si Trump -que, además, tendrá poder limitado para retirar estas sanciones, según la norma aprobada- las ratifica finalmente.
Ya la semana, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, había criticado duramente las sanciones de Washiongton a Moscú y afirmó que Bruselas estaba lista para actuar "en cuestión de días".
Juncker incluso advirtió que la UE podría llevar el caso a la Organización Mundial del Comercio (OMC), para que el organismo bloquee los efectos de las sanciones estadounidenses sobre las empresas europeas.
La ministra de Economía alemana ratificó hoy esa postura y advirtió que las sanciones impuestas contra Rusia violan el derecho internacional. Por eso, amenazó, la Comisión Europea debería considerar en imponer contramedidas.
“Las medidas van en contra del derecho internacional, así de sencillo”, sentenció.
“Por supuesto que no queremos una guerra comercial, pero es importante que la Comisión Europea evalué contramedidas”, añadió Zypriers y destacó que Estados Unidos decidió unilateralmente abandonar la postura común con la UE para aplicar este castigo a Rusia por su apoyo a los separatistas en Ucrania y al gobierno sirio de Bashar al Assad.
El gobierno alemán y la Confederación de la Industrias Alemana (BDI) temen que las sanciones que promulgará el presidente Trump afecten directamente la cooperación de compañías alemanas y europeas con Rusia en el sector energético, en especial en la construcción de un gasoducto destinado a abastecer de gas ruso a Europa.
Este ducto, que cruzará el Mar Báltico hasta llegar a la ciudad alemana de Greiswald, ya había provocado tensiones dentro de la UE porque, según sus detractores, favorece los intereses germanos en detrimento de los países del Este y refuerza el poder de Rusia al suministrar gas a Berlín, el motor económico del bloque.
Las sanciones aprobadas por el Congreso norteamericano no se refieren explícitamente a la construcción de este gasoducto, el Nord Stream II, pero especifican que Estados Unidos puede imponer sanciones a empresas extranjeras que inviertan en la construcción de oleoductos para la exportación de energía, originada en Rusia. El castigo podría ampliarse a las empresas que participan en la construcción del gasoducto.
Hasta ahora, la canciller alemana, Angela Merkel, se ha mantenido en silencio sobre este tema que tiene potencial de convertirse en una crisis diplomática.
Sin embargo, mientras Merkel ha callado, su ministro de Relaciones Exteriores y el número dos del gobierno alemán, Sigmar Gabriel, se convirtió en el vocero oficial del gobierno en contra de esta medida estadounidense.
Cuando la Cámara de Representantes aprobó las sanciones, Gabriel y su par de Austria, Christian Kern, emitieron un severo comunicado donde rechazaron con vehemencia el paquete de sanciones y defendieron la política energética común de la UE.
"El abastecimiento energético de Europa es una cuestión de Europa y no de Estados Unidos", señalaba el comunicado firmado el 15 de julio pasado. "¿Quién nos da energía y cómo decidimos? Lo hacemos de acuerdo con las reglas de la apertura y de la competencia en el mercado", agregaron los ministros.
Cuando el Senado aprobó el paquete de sanciones, el viernes pasado, Gabriel volvió a condenar la política del gobierno estadounidense y advirtió: "De ninguna manera aceptaremos las aplicaciones extraterritoriales de las sanciones estadounidenses contra empresas europeas".