Trump defendió usar su primer indulto para liberar a un ex sheriff condenado por discriminación racial

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió hoy haber utilizado su primer indulto para beneficiar a Joe Arpaio, un polémico ex sheriff de Maricopa, Arizona, condenado por ignorar un fallo de la Justicia y continuar una política represiva y discriminatoria contra inmigrantes y ciudadanos de origen hispano.
"Joe es un patriota. Fue tratado de manera extremadamente injusta", dijo Trump durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente de Finlandia, Sauli Niinisto, en la Casa Blanca, reportó la agencia de noticias EFE.
"Hizo un gran trabajo para la gente de Arizona. Muy contundente en temas fronterizos, y respecto a la inmigración ilegal", agregó el mandatario republicano en referencia a Arpaio, un hombre que se convirtió en un referente para todo el país de las políticas de mano dura contra la inmigración y del racismo explícito, cada vez más visibles en Estados Unidos.
El caso criminal de Arpaio se remonta casi una década atrás, cuando el Departamento de Justicia inició una investigación en su contra por violar los derechos civiles de los latinos a raíz de las numerosas quejas por lo que sucedía en Arizona.
De acuerdo con la investigación, los agentes a sus órdenes paraban a conductores solo por su aspecto racial, detenían a personas por la mera sospecha de que fueran indocumentados y los entregaban a las autoridades migratorias federales.
Trump comparó su indulto con el último que otorgó su antecesor, Barack Obama, a Chelsea Manning, la soldado trans que permitió la masiva filtración de documentos de inteligencia estadounidense de 2010, publicada por la organización Wikileaks. Esta filtración desnudó contradicciones importantes en la política exterior de Estados Unidos y numerosas violaciones a los derechos humanos cometidas por la superpotencia en todo el mundo.
Durante la conferencia de prensa de hoy, el mandatario también volvió a la carga en su cruzada contra México e insistió que ese país vecino será el que pague por la expansión del muro fronterizo, una de sus mayores promesas de campaña que está ahora encontrando dificultades financieras en el Congreso, donde no consigue apoyo suficiente.
"De un modo u otro, México pagará por el muro", dijo el mandatario y agregó: "Puede ser mediante reembolso".
Trump lanzó estos desafíos, pese a que su gobierno y el de Enrique Peña Nieto se comprometieron a no volver a sacar el tema de la financiación del muro fronterizo en público, después de protagonizar una crisis diplomática que provocó la cancelación de una visita del presidente de México a Washington en febrero pasado.
Asimismo, Trump recordó que su predecesor en la Presidencia, el demócrata Barack Obama, hizo lo mismo con Chelsea Manning, responsable de una masiva filtración de documentos de inteligencia, al defender su prerrogativa presidencial.