Carles Puigdemont renuncia a su pensión de ex presidente porque no acepta su cese

El ex presidente catalán Carles Puigdemont renunció hoy a la pensión que le corresponde tras haber ostentado el máximo cargo en el Ejecutivo regional de Cataluña, porque no acepta su cese por parte del gobierno español.
Puigdemont, quien se considera el presidente "legítimo" de Cataluña, respondió así al ministro de Hacienda español, Cristobal Montoro, que le dio un plazo de diez días hábiles para acogerse al Estatuto de ex presidentes de la Generalitat y cobrar la presión de 112.000 euros al año que le tocaría, según informó hoy el diario digital El Nacional.cat
Si se acogía al Estatuto de ex presidentes, Puigdemont estaba reconociendo que fue destituido mediante la aplicación del artículo 155 de la Constitución española, algo que hasta ahora no hizo.
El líder catalán se encuentra en Bruselas, donde instaló un pequeño "gobierno en el exilio" que no fue reconocido por ningún estado, mientras espera que tenga lugar el juicio para su extradición a España por delitos de rebelión, sedición y malversación por su intento de llevar a Cataluña a la secesión. El cargo de rebelión conlleva la pena más alta de 30 años de prisión.
Tras permanecer 22 meses en su cargo -desde enero de 2016 hasta octubre de 2017-, el ex presidente tenía derecho a una pensión del 80% de su sueldo durante 4 años y después del 60 % de forma vitalicia.