La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América rechaza planes "desestabilizadores" contra Venezuela

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) aprobó hoy una declaración en rechazo a los "planes desestabilizadores" contra Venezuela y a la declaración del Parlamento Europeo sobre la situación venezolana.       

El Consejo Político del ALBA-TCP, reunido en Caracas, emitió una declaración en la que advirtió sobre los planes adversos a los gobiernos progresistas de América Latina.       

La declaración expresa la solidaridad con Venezuela ante los ataques "imperiales de la derecha mundial" que buscan acabar con el Gobierno del presidente Nicolás Maduro.       

En la reunión participaron representantes de los gobiernos de Bolivia, Ecuador, Antigua y Barbuda, Granada, San Vicente y las  Granadinas, Dominica, Nicaragua y Cuba.       

El ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana, leyó el comunicado en el que la ALBA señala que se mantendrá alerta  ante las agresiones contra Venezuela. "Actuaremos en consecuencia en  defensa de la paz de la región", expresa el texto.       

Asimismo, exhortó al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, a ajustar el desempeño de sus  funciones y respetar la carta del organismo.       

Almagro había invocado a Carta Democrática Interamericana para Venezuela, lo que generó un debate en su seno sobre la crisis  venezolana la semana pasada.       

Igualmente, la declaración del ALBA-TCP rechazó la resolución  "injerencista" que el Parlamento Europeo (PE) emitió sobre Venezuela.       

En una resolución no vinculante, el PE llamó al Gobierno de  Venezuela a liberar de inmediato a todos los presos políticos y a  respetar la Constitución, incluyendo los procedimientos que podrían  activar un referéndum contra Maduro.       

En la resolución aprobada en Estrasburgo por 501 votos a favor,  frente a 94 en contra y 73 abstenciones, los diputados europeos  respaldaron además los esfuerzos de mediación de la Unión de Naciones  Sudamericanas (Unasur) para un diálogo nacional entre el Gobierno y  la oposición del país.       

El PE manifiestó además su "grave preocupación" por el deterioro  de la democracia, los derechos humanos, la situación económica y  social en el país sudamericano, y subraya que Venezuela enfrenta una  "grave crisis humanitaria" con carencia de alimentos y medicinas.       

La canciller venezolana Delcy Rodríguez dijo en la reunión de  Caracas que su país es blanco de una agresión imperial permanente,  apoyada por la derecha mundial, medios de comunicación y  transnacionales que difaman al Gobierno.       "Estamos en presencia de una arremetida contra nuestros pueblos.  La agresión ha llegado a un nivel impresionante", señaló. 

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