El ministro de Deportes ruso no descarta nuevos incidentes de aficionados

El ministro ruso de Deportes, Vitali Mutko, no descartó hoy nuevos incidentes por parte de los aficionados de su país en la Eurocopa de fútbol Francia, pese a la advertencia de la UEFA de que Rusia será expulsada de competición si sus ultras vuelven a causar episodios de violencia como los de Marsella.      

"Nuestros fans son provocados permanentemente", dijo Mutko a la  agencia de noticias Tass de cara al partido que enfrentará hoy a la  selección de Rusia con Eslovaquia por el Grupo B en Lille.      

"No puedo decir con certeza que no se repetirán disturbios de  aficionados rusos", dijo Mutko. Pero a menudo los rusos son acusados  injustamente, agregó.      

Sin embrago, el ministro ruso recalcó que la policía francesa  tiene derecho a mantener detenidos a unos 40 aficionados rusos  sospechosos de estar vinculados con los incidentes de Marsella.      

Los hinchas, la mayoría jefes de clubes de fans rusos, fueron  detenidos el martes en un bus cuando hizo una parada en la localidad  de Mandelieu-la-Napoule, cerca de Cannes.      

Los aficionados rusos se encuentran en la mira de las autoridades  tras los graves incidentes ocurridos el sábado en Marsella antes y  durante el encuentro ante Inglaterra, que dejaron decenas de heridos,  algunos de gravedad. El encuentro finalizó 1-1.      

Según la fiscalía francesa, unos 150 "hooligans" rusos fueron los  principales responsables de provocar los disturbios con los hinchas  ingleses.      

La Comisión de Disciplina de la UEFA amenazó a la selección de  Rusia con expulsarla inmediatamente de la Eurocopa si se repiten los  incidentes de Marsella.      

Además, la federación rusa, que puede recurrir la sanción, fue  castigada con una fuerte multa de 150.000 euros (unos 168.000  dólares).      

El mayor periódico deportivo ruso, "Sport-Express", instó hoy al  Gobierno a poner un freno a la violencia. "Los puños de los  aficionados no desaparecerán por arte de magia hasta el Mundial 2018"  en Rusia, advirtió el periódico. (dpa)

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