Bolivia: Luis Arce, y el jefe del Ejército, Juan Zúñiga, coincidieron en renovar las advertencias sobre un "enemigo interno"

El presidente de Bolivia, Luis Arce, y el jefe del Ejército, Juan Zúñiga, coincidieron hoy en renovar las advertencias sobre la existencia de un "enemigo interno" que alienta las divisiones y el separatismo de algunas regiones, en un mensaje que parece dirigido a las autoridades del departamento de Santa Cruz, bastión de la oposición.

"Esa larga lucha a la que hacíamos referencia no ha concluido aún; el enemigo interno no descansa y pretende oponerse hacia las ansias de libertad de nuestros pueblos mediante conjuras antipatrióticas que se expresan en intentos de división y separatismo", alertó Arce.

Y Zúñiga cuestionó a los "grupos oligárquicos, para los que el camino democrático no es alternativa viable" y llamó a no quedarse en silencio ante "los aprestos desestabilizadores de pequeñas logias que van en contra de la unidad de la patria".

Presidente y comandante coincidieron en el acto por el 112do aniversario de la batalla de Aroma, que dio origen al Ejército de Bolivia.

Arce dio por seguro que el pueblo combatirá "contra cualquier intento que se pretenda realizar, ya sea interno o externo, para poner en peligro la patria".

"Hoy como antes, el pueblo uniformado no vacila ni vacilará en defender la heredad nacional, en combatir con energía y patriotismo cualquier intento interno y externo de poner en peligro la obra de creación de nuestros libertadores", puntualizó, según la agencia estatal de noticias ABI.

Zúñiga prometió que los militares defenderán "el imperio de la Constitución Política del Estado (CPE)" y darán sus vidas si es necesario.

"Vendepatrias que no cesan en su afán estéril de dañar los altos intereses de esta bendita patria: a todos ellos quiero decirles que fracasarán rotundamente en sus intentos separatistas. Los militares de la patria y este general, fieles al imperio de la CPE van a poner vida si es necesario ante las amenazas de intentos separatistas y de ruptura del orden constitucional de la patria", sostuvo.

Para el jefe del Ejército, el territorio boliviano "fue el eterno campo de batalla de los grupos oligárquicos que buscan el control político y de los recursos naturales, sobreponiendo siempre sus intereses de clase, en desmedro del pueblo boliviano".

Y para ese propósito, advirtió, tienen dos caminos: un golpe de Estado o un proceso separatista de desmembración de la patria.

"Pero vamos a neutralizar todo intento de desestabilización a la patria y a la democracia. Esta patria no se toca", enfatizó Zúñiga, para quien "cualquier forma de división o separatismo solo traerá guerras civiles, violencia étnica y cultural, mayor pobreza y sobre toda imposibilidad histórica para enfrentar la lucha por la emancipación de la amada patria".

En medio del paro de más de 30 días que las autoridades de Santa Cruz llevaron adelante para reclamar que el censo nacional se hiciera en 2023, hubo voces de dirigentes cívicos que llamaron a "replantear la relación del departamento con el Gobierno central", lo que para el oficialismo nacional constituyó una amenaza de iniciar un proceso separatista.

Entre 2008 y 2009 hubo otro amago independentista, entonces de la llamada Media Luna que integraban los departamento de Beni, Tarija, Pando y Santa Cruz, duramente enfrentados con el gobierno del entonces presidente Evo Morales.

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