Colombia: La oposición marchó contra la reforma laboral del gobierno de Gustavo Petró

Miles de manifestantes participaron hoy de la llamada “Marcha de la Mayoría” a la que convocó la oposición al gobierno de Gustavo Petro en Colombia, con importantes concentraciones en Bogotá y Medellín, y eje en el rechazo a los proyectos gubernamentales de reforma, una de ellas, la laboral, que ya sufrió un traspié en el Congreso y casi con seguridad no podrá ser tratada hasta el próximo periodo.

Petro consideró que el “mayor deber” es “cuidar” las protestas, pero advirtió que la caída de la reforma laboral “demuestra que la voluntad de paz y de pacto social no existe en el poder económico”.

En muchos casos vestidos de blanco y con banderas nacionales, en otros con paraguas tricolores para amortiguar el sol, los manifestantes ocuparon plazas y parques antes de marchar por las zonas céntricas de las principales ciudades.

En el centro de la capital colombiana, miles de personas caminaron hasta la Plaza de Bolívar, aledaña a la sede presidencial y al Congreso, donde se discuten las reformas del gobierno.

En el poder desde agosto, Petro presentó al Legislativo proyectos para a reducir la participación privada en el sistema de salud, redistribuir las tierras improductivas, reformar las normativas laborales, de pensiones y justicia, y llevar al país hacia las energías limpias, entre otras reformas, pero no cuenta con votos suficientes.

En un documento solo firmado por “La Marcha de la Mayoría”, los convocantes reivindicaron que los manifestantes “defienden la democracia y la libertad, la independencia de poderes, la libertad de prensa y el estado de derecho”.

Entre los 14 puntos de las demandas, reclamaron que se abandone la reforma a la salud “para que no se destruya el sistema de salud de los colombianos y que se construya una estrategia para que se pueda mejorarlo”, se “revalúe la reforma pensional, para que aquellos que no tienen la posibilidad de tener una vejez estable reciban una pensión digna sin afectar a los 18 millones de ahorradores” y se archive la reforma laboral “para que se concierte una nueva iniciativa que genere empleo, disminuya la informalidad y aumente la productividad nacional”.

El texto pide además que “no se legalicen las drogas como la cocaína, la heroína y las drogas químicas” y subraya que existe “un problema de salud que debe ser atendido desde la raíz, y es combatiendo el narcotráfico”.

Que las fuerzas públicas y armadas “sean respetadas y valoradas, y que se les permita combatir al narcotráfico y la criminalidad que hoy pone en riesgo a los colombianos, especialmente en los territorios más apartados”, reclama también el pronunciamiento.

Por otra parte, los opositores solicitan que “no se interfiera la independencia de poderes y que los entes de control tengan total autonomía para adelantarlas investigaciones sobre los casos de corrupción que han empañado el Gobierno de turno” y se manifiestan a favor de que “se mantenga el sistema de pesos y contrapesos para que haya transparencia en las actuaciones de todos los poderes del Estado, incluyendo el legislativo y el judicial”.

Al inicio de su mandato, cuando todavía algunas bancadas de partidos tradicionales apoyaron su gestión, el Ejecutivo logró la sanción de la reforma tributaria y del llamado plan de “paz total” para que sea política de Estado la búsqueda del fin del conflicto interno.

La autodenominada "Marcha de la mayoría" fue convocada por la oposición y exmilitares y policías retirados.

El Congreso se reunió en paralelo en debates de plenario en las dos cámaras para dar el cierre oficial al primer periodo de legislatura y decidir el futuro de varias iniciativas que tiene en trámite.

"Van a destruir la pensión y la salud. Ha sido un gobierno ciego, sordo y mudo. Veo que vive en un avión contaminando el medio ambiente que tanto le preocupa", ironizó la senadora derechista María Fernanda Cabal, en medio de la manifestación en Cali.

En Medellín, en tanto, participó de la manifestación el excandidato presidencial Federico Gutiérrez. “Esta es una marcha que no tiene dueño, que es de todos; no es una marcha de odio, sino de preocupación", dijo.

También había manifestaciones en Barranquilla, Valledupar, Popayán, Montería, Bucaramanga, Cúcuta y Cartagena.

El sitio de la revista Semana citó al director de seguridad de la Policía, general Carlos Rojas, que ubicó en 92.000 el número de colombianos que salieron a las calles, 30.000 de ellos en Bogotá.

En un acto con militares, Petro afirmó que cuidar y proteger a los manifestantes que era el "mayor deber" de las autoridades.

"Hay unas marchas contra el Gobierno; nuestro mayor deber es cuidarlas que no pase nada con ningún manifestante. Aquí se pueden expresar como quieran, siempre que se respeten los derechos", afirmó el mandatario en el acto de ascenso del director de la Policía, William René Salamanca, en Bogotá.

Para Petro, salir a protestar es la esencia de la democracia, siempre que se respeten los derechos humanos.

Reseñó, además, en las marchas contra el Gobierno de Iván Duque –sobre todo en las movilizaciones del extenso paro nacional del 2021- hubo violencia por parte del Estado.

Volvió a defender el jefe del Palacio de Nariño la reforma laboral porque muchos colombianos todavía viven bajo una "inestabilidad laboral" y eso es lo que se pretende corregir.

"La mayoría de los trabajadores y trabajadoras tienen que vivir en la inestabilidad laboral, sin vacaciones y con una de las jornadas más largas en los países de la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

También defendió la reforma de la salud con la que espera que médicos y trabajadores de la salud lleguen a cualquier parte del país.

"¿Y por qué tenerle tanto odio a que un médico o una médica vaya a visitar a una familia negra en el Chocó o indígena en el Cauca?”, se preguntó.

Después, una vez que la reforma laboral quedó archivada porque no se le dio el primer debate antes del fin de la primera legislatura, Petro consideró “muy grave” ese hecho.

“Demuestra que la voluntad de paz y de pacto social no existe en el poder económico. Dueños del capital y de los medios lograron cooptar el Congreso en contra de la dignidad del pueblo trabajador. Creen que las ganancias salen de la esclavitud, las largas jornadas y la completa inestabilidad laboral”, escribió el presidente en su cuenta de la red Twitter.

Con todo, aseguró que “el gobierno del cambio no abandonará los intereses de la trabajadora y el trabajador”.

El próximo periodo de sesiones arranca el 20 de julio y el Gobierno deberá ingresar nuevamente la iniciativa.

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