El Salvador: El Parlamento prorrogó nuevamente el régimen de excepción para combatir a las pandillas

El Congreso de El Salvador prorrogó nuevamente anoche un régimen de excepción para facilitar la "guerra" que el presidente ultraliberal Nayib Bukele mantiene contra las pandillas.
La campaña represiva ya dejó más de 71.000 presuntos pandilleros detenidos, pero es motivo de constantes acusaciones por abusos policiales de parte de la oposición y de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.
El decreto prolonga un mes más el régimen de excepción en todo el territorio nacional, y fue aprobado con los votos de 67 diputados del Congreso unicameral, que está dominado por el oficialismo y sus aliados.
"Si bien se está ganando decididamente la guerra contra las pandillas, existen miembros que no han sido capturados y persisten en el actuar delictivo, haciendo necesario mantener las estrategias de seguridad", alega la medida en uno de sus considerandos.
Esta nueva ampliación, la decimosexta, entrará en vigor el próximo sábado y se extenderá hasta el 14 de agosto.
Previo a esta nueva prórroga, el presidente del Congreso, Ernesto Castro, indicó que sería aprobada pese a las críticas que ha recibido.
"A pesar de las críticas de organizaciones desconectadas de la realidad de los pueblos, el régimen continuará porque sus resultados son innegables", señaló Castro, informó la agencia de noticias AFP.
La diputada del partido opositor de izquierda Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Marleni Funes, dijo que el régimen de excepción "únicamente ha servido para violar derechos humanos de muchas personas".
El diputado del partido de derecha Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), Guillermo Gallegos, defendió el procedimiento, y dijo que "los pandilleros no tienen ningún derecho".
"Los pandilleros no tienen ningún derecho y deben pagar por todo el dolor causado a los salvadoreños", dijo.
"Hoy, el régimen de excepción ha llevado tranquilidad a las familias", agregó.
El Ejecutivo mantiene desde marzo de 2022 una "guerra" contra las pandillas al amparo del régimen de excepción, que permite, entre otras cosas, detenciones sin orden judicial.
Se instauró después de que el país registrara 87 asesinatos en un fin de semana de marzo de 2022, una escalada de violencia que Bukele atribuyó directamente a las pandillas.
Desde entonces fueron apresados más de 71.479 presuntos pandilleros.
Según el Gobierno, diferentes encuestas refieren que la mayoría de la población aprueba la medida al brindarle una sensación de seguridad.