Un diputado salteño qué apoya la Reforma Laboral: tiene un obrero que espera hace 14 años cobrar su indemnización

El diputado salteño Pablo Outes, que entró por Unión por la Patria, se manifestó a favor de la Ley de Modernización Laboral. Lejos de esquivar las críticas de la bancada peronista, explicó que los anteriores gobiernos “hace muchas décadas nos dejaron sin industrias, sin rutas y sin universidades”.
El integrante de Innovación Federal responde al gobernador Gustavo Sáenz junto a Bernardo Biella y Yolanda Vega, quienes fueron claves para habilitar el quórum en la sesión de este jueves. De todas maneras, Outes reiteró: “No soy mileista, pero tengo el concepto de que la justicia debe ser para todos y muchos (señalando hacia donde estaban los de UP que gritaban y interrumpían) no conocen el interior”.
Sentado tres bancas a la izquierda del flanco derecho del hemiciclo, donde se sitúan los integrantes de La Libertad Avanza, Pablo Outes reveló que “la legislación actual no llega a nuestras empresas”, y relató que “los dueños de las empresas trabajan con sus empleados en pequeños talleres o como pequeños profesionales”. “La ley actual no tuvo en cuenta a nuestras empresas, las provincias del interior hemos quedadas postergadas”, reiteró.
“hace muchas décadas nos dejaron sin industrias, sin rutas y sin universidades porque en el interior la democracia llega más tarde”, aseveró el salteño mientras en UP crecía el repudio contra el legislador saencista. Luego, afirmó que “el modelo de reforma sirve para las pequeñas empresas del interior porque tenemos un 50% de trabajadores informales que no conocen la jubilación y no han tenido acceso a una obra social”.
Los integrantes del bloque kirchnerista seguían interrumpiendo cuando Outes mencionó que el marco normativo laboral vigente tiene “50 años y la realidad del mundo cambió como la realidad de la Argentina también cambió”. “Considero imprescindible ver al mundo”, auguró.
En el cierre, Pablo Outes, integrante de Innovación Federal, consideró que “este modelo de Reforma Laboral sí le va a llegar a los salteños” porque “en una Nación es fundamental la planificación”, agregó. Anunció que va a votar a favor del proyecto de ley impulsado por el Gobierno nacional, pero advirtió que “el modelo de Milei está fracasando porque para crecer necesitamos infraestructura, energía y universidades”.
Pablo Outes, el legislador que no quiere pagar un juicio que perdió
El legislador saencista acumula una deuda de 29 millones de pesos con un trabajador que se accidentó en su empresa adoquinera. Ganó el juicio, pero el dirigente se niega a pagar.
Pablo Outes no solo construyó poder político al calor del saencismo, también amasó fortuna a la sombra del Estado. Pero detrás de su imagen de “gestor eficaz” y “hombre de diálogo”, se esconde la historia de un obrero olvidado por la Justicia y, por supuesto, por su patrón.
Hace 14 años, un trabajador de su empresa adoquinera sufrió un accidente laboral. “Me agarró la corriente y me tiró varios metros para atrás. Ya cuando el encargado me llevó al hospital, en General Güemes, me dijo que diga que me había agarrado la corriente haciendo una changuita, no en la empresa”, dijo en el MuriShow.
Y agregó: “El médico se dio cuenta de que el accidente había sido fuerte y no en una changa. Yo dije la verdad. Cuando me dieron el certificado médico, el propio Pablo Outes vino a mi casa y me dijo que se haría cargo de todo. Me trajeron unos pocos pesos, me sacaron el certificado médico y no aparecieron nunca más”.
El obrero relató que, tras dos meses, se hizo presente en la empresa y el mismo diputado nacional le respondió que “no le rompiera las pelotas”, que si quería poner abogados “que los ponga”.
El caso recorrió los tribunales durante más de una década, y finalmente, la sentencia fue clara: Outes debía indemnizar al obrero. Sin embargo, el legislador nunca pagó. Hoy la deuda asciende a casi 29 millones de pesos, una cifra que contrasta obscenamente con el patrimonio y la influencia del dirigente.
El tiempo pasó, los cargos políticos se acumularon y las promesas de “justicia social” que vocifera Outes quedaron sepultadas bajo toneladas de adoquines. Mientras el trabajador lucha para cobrar lo que le corresponde, el diputado saencista sigue ejerciendo el poder sin rendir cuentas, protegido por el manto del oficialismo provincial.
El caso es una muestra más de la impunidad que rodea a ciertos dirigentes salteños: empresarios devenidos políticos, que exigen sacrificio y trabajo, pero son los primeros en evadir sus propias responsabilidades laborales.
En cualquier provincia, un diputado en estas condiciones tendría que dar explicaciones. En Salta, en cambio, el silencio y la impunidad parecen ser el mejor cemento.(Opinorte)