CGT: «Venimos para ponerle un limite a este modelo que excluye, deja afuera a millones de argentinos»

La CGT se movilizó este jueves a Plaza de Mayo para mandarle un mensaje al Gobierno: "Se acabó la paciencia", advirtieron y llamaron a profundizar los conflictos en caso de que continúe el ajuste y se insista con la reforma laboral. También hubo un llamado de unidad para los empresarios nacionales y las pymes y una convocatoria de cara al 2027. "Queremos ir hacia un nuevo contrato social, donde la justicia social sea central en un nuevo programa de gobierno", afirmaron.
La Confederación General del Trabajo (CGT) salió a la calle en un escenario distinto al que tenía en mente cuando lanzó la convocatoria el 1 de abril. En aquel momento, la central obrera contaba con un fallo cautelar que había frenado el núcleo de la reforma laboral. Sin embargo, en los últimos días la Cámara de Apelaciones del Trabajo revirtió esa medida y reconfiguró el tablero, dejando en una posición más incómoda la estrategia sindical para bloquear la ley.

Los discursos de los tres secretarios generales Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello dejaron dos mensajes centrales: ya no se aguanta más el ajuste y llamaron a construir una alternativa política que tenga a la justicia social como eje. Claramente, la expectativa está puesta en 2027. Con Javier Milei, no hay esperanza. "Es un gobierno que divide. Que lleva la palabra destrucción como estandarte", resumió Sola.

Argüello (Camioneros) fue el más duro. "Tenemos que decir basta a este gobierno corrupto y explotador. Lo tenemos que hacer en Unidad. Convocamos a todos los trabajadores, a todo el pueblo en su conjunto, vayamos a profundizar los conflictos, se terminó la paciencia señor Presidente", lanzó cuando le tocó hablar. Tras sus dichos se generó la expectativa del anuncio de un nuevo paro general, pero finalmente no se concretó. Aunque, como es costumbre, la CGT dejó esa carta sobre la mesa.

Llamó la atención que no se nombrara al presidente Javier Milei, como si quisieran diferenciarse de su estilo confrontativo y agresivo. Prefirieron dirigirse al Gobierno, al que calificaron de "encerrado" y "divorciado del diálogo", cuyo accionar sólo busca dividir y quitar derechos con la reforma laboral. Sí intentaron discutirles el concepto de libertad. Jerónimo les advirtió: "Este no es el camino de una Argentina inclusiva. No hay libertad cuando no se llega a fin de mes. Venimos para ponerle un limite a este modelo que excluye, deja afuera a millones de argentinos".