Una nueva provocación del Gobierno: Militares armados entraron a la exESMA

Los militares volvieron este miércoles al predio donde funcionó el campo de concentración de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Uniformados, con armas al hombro, ingresaron al espacio de memoria, creado para recordar los crímenes aberrantes cometidos en ese sitio por las fuerzas Armadas, para participar de un acto en el Museo Malvinas. Su presencia fue considerada como una nueva provocación por parte del Gobierno de Javier Milei y será denunciada ante los tribunales por organismos de derechos humanos.
Este miércoles, el Museo Malvinas organizó un acto por el Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas. Con esa excusa, empezaron a ingresar militares de fajina. Algunos llevaban ametralladoras al hombro. Otros las arrastraban por el piso.
El estacionamiento cercano al Museo se llenó con vehículos verdes del Ejército, que rápidamente fueron advertidos por transeúntes, trabajadores e integrantes del movimiento de derechos humanos.
No es la primera vez que integrantes de las fuerzas intentan una suerte de “recuperación” de la ESMA. Ya pasó en mayo de 2024, cuando un grupo de retirados irrumpió cantando la marcha de la Armada por el espacio de memoria. Algunos de los integrantes de esa comitiva aprovecharon para sacarse selfies junto al Skyvan que se usó para arrojar vivas al mar a tres Madres de Plaza de Mayo y dos monjas francesas, entre otros militantes que fueron secuestrados en diciembre de 1977.
La presencia de militares uniformados y con armas contraviene las normas de funcionamiento del espacio de memoria. En tal sentido, Página/12 consultó con el Ministerio de Justicia cuál era su postura frente a la irrupción castrense en el lugar. Desde esa cartera, responsabilizaron al director del Museo Malvinas, que depende de Cultura.
Esteban Vilgré La Madrid es el director del Museo Malvinas. Es un retirado del Ejército que combatió en Malvinas y que fue parte de la represión al intento de copamiento del regimiento de La Tablada en 1989 –donde las fuerzas respondieron a la vieja usanza: con torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones. Vilgré La Madrid había sido designado por Victoria Villarruel como número dos de la dirección Gesta de Malvinas del Senado.

Por otro lado, hay quienes apuntan a la responsabilidad directa del Ministerio de Defensa, que permitió el desplazamiento de militares armados y vehículos del Ejército.
Organismos de derechos humanos dijeron a este diario que estaban trabajando en presentaciones judiciales para denunciar la situación.
En una declaración, el directorio de organismos repudió la presencia de militares armados y la utilización de vehículos del Ejército. “Advertimos que este tipo de actos, como el de hoy, son contrarios al objetivo de construir memoria social para el que fue creado el Espacio Memoria y Derechos Humanos y produce una revictimización para quienes sufrieron crímenes de lesa humanidad, a la vez que contradice la reglamentación actual que prohíbe el uso de armas en el predio”, señalaron en el comunicado.
“A 50 años del golpe genocida, este acto innecesario de exhibicionismo militar en un espacio de memoria, en el contexto de negacionismo y hasta de apología del terrorismo de Estado por parte del Gobierno, nos alerta y preocupa, mientras a la par son desmanteladas las políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia”, añadieron.
La ESMA funcionó como campo de concentración durante la última dictadura. Se estima que 5.000 personas estuvieron secuestradas en ese lugar, que también funcionó como una maternidad clandestina.(Página/12)