Al ministro Pablo Avelluto le renunciaron a sus cargos Liliana Piñeiro e Inés Sanguinetti

En el ministerio de Cultura de la Nación, que conduce Pablo Avelluto, le renunciaron a sus cargos en Cultura Liliana Piñeiro e Inés Sanguinetti.
Liliana Piñeiro (ex directora de la Casa del Bicentenario, ex curadora de artes visuales del CCK) dejó de estar a cargo de la Dirección de Museos por motivos personales, se dice oficialmente. La coreógrafa Inés Sanguinetti, a cargo del área de Cultura e Inclusión, tampoco sigue. Para el momento de aquella toma, el nuevo equipo de Cultura resaltó el trabajo realizado por Piñeiro en la Casa del Bicentenario. A un mes de aquello, voces que piden absoluta reserva señalan que su paso al costado estaría vinculado con el verse obligada a desafectar a gente que viene de la gestión anterior en sintonía con lo que está sucediendo en otros organismos estatales.
Ayer, ATE envió un comunicado en el cual declara su estado de alerta y movilización. Dice: En Cultura, las malas nuevas se materializan en el despedido de 16 trabajadores del CePIA [Centro de Producción e Investigación Audiovisual] y la aparición nuevos casos cada día; el cierre del Instituto Dorrego; el vaciamiento de la Escuela de Museología, y la baja de programas sociales, como el de Afrodescendientes. A esto se suma la renuncia de dos directoras nacionales, que estuvieron en la selfie del gabinete de Avelluto, bajo sospecha de que se les pidió hacer despidos masivos y no aceptaron.
Cuando se le señala el cambio de escenario entre aquellas primeras declaraciones en las que aseguraban que se iban a renovar los contratos por tres meses como para evaluarlos caso por caso a la no renovación y, recién ahí, el posterior análisis; el ministro dice: Cuando veo las designaciones de último momento o me topo con actos administrativos realizados después de las elecciones que comprometen a la actual administración también te cambia el escenario.
Avelluto, junto a dos de sus tres subsecretarios, estaba ayer en la Fiesta Nacional de Chamamé. O sea, en la tierra de Teresa Parodi, la ex ministra de Cultura del gobierno anterior. En las dos partidas del ministerio no hubo conflictos. Piñeiro me escribió un mail muy formal y yo respeto su posición. Y Sanguinetti seguirá colaborando con nosotros, aclara. Su paso al costado, según cuenta el número uno del área, se debió a que una vez que se avanzó con el nuevo organigrama a ella se le bajaba el cargo de directora. Ante este nuevo panorama, la coreógrafa cocreadora de la Fundación Crear Vale la Pena no aceptó. Respecto a Piñeiro, repite, fue por motivos personales.
El martes y el miércoles de esta semana, Avelluto encabezó la primera reunión que tuvo con todo su equipo para elaborar un plan estratégico de Cultura. Ese encuentro tuvo lugar en San Antonio de Areco. Allí ya no estuvo Piñeiro. Seguramente, por motivos personales. Como, al parecer, por otros motivos personales a algunos integrantes del nuevo equipo no le cerraba del todo que ella formara parte del actual ministerio.
En ese encuentro en tierras pampeanas se avanzó en el proyecto de designación de directores por concurso para todos los museos nacionales, algo que anunciará la semana próxima. O sea que, ahora, Avelluto se encuentra buscando un reemplazante para Piñeiro (también buscando una reemplazante para el Museo Histórico Nacional, al que ya había renunciado Araceli Bellotta).
En unos 8 meses, calcula el ministro, asumirán todos los directores nombrados por concursos abiertos siguiendo el modelo ya aplicado en el Bellas Artes. Eso será, seguramente, una nueva foto como marca de gestión. La otra, aquella primera que tuvo lugar hace un mes en la que bajo un mismo paraguas convivían personas de distintas extracciones, parece ser que se puso un tanto amarillenta.