9 de noviembre: Día Mundial de la Adopción
El 9 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Adopción, en homenaje a un acto legal que permite ofrecer a niños y jóvenes una familia y un hogar que les proporcione protección y cariño, cuando no existe una familia biológica que pueda hacerlo por distintas circunstancias.
Se pretende crear conciencia y sensibilizar a la población mundial acerca de la importancia de la adopción, así como obtener los fondos necesarios para ayudar a las familias que atraviesan por este proceso jurídico. De acuerdo a cifras estimadas por el Fondo de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), más de 150 millones de niños a nivel mundial necesitan un hogar.
Se destaca la cantidad de adolescentes que no han sido acogidos o adoptados y que al cumplir los 18 años deben abandonar los centros de adopción y acogida, enfrentándose a la dura realidad de no haber podido pertenecer a una familia. Por otra parte, en algunos países la adopción es un tema controvertido, debido a las dificultades y trámites burocráticos interminables, siendo necesario agilizar este proceso legal.
¿En qué consiste la adopción?
La adopción es un acto legal mediante el cual se crea un vínculo filial por derecho entre una persona o familia, que acoge como hijo a una persona menor de edad que es hijo biológico de otros padres.
Es una opción para aquellas parejas y personas solteras que no pueden tener hijos, o que simplemente desean dar amor y protección a menores de edad que no tienen un hogar.
Por otra parte, es una alternativa drástica para aquellos padres y madres solteras que no pueden ocuparse de sus hijos por razones extremas, así como por causa de muerte de uno o ambos progenitores, debiendo entregarlos en adopción.
El fin último de la adopción es proporcionar a las personas adoptadas un hogar y una familia que les proporcione amor, cariño, seguridad y una buena educación. Es importante que los padres adoptivos integren el origen de los hijos adoptados en la historia familiar, brindándoles todo el apoyo emocional posible en el proceso de adaptación a su nueva familia.